La fuerza del MiniDv II
Nota: Viene de “La fuerza del MiniDv”
El reportero debe ser hábil y meterse en el bolsillo al personal que va a grabar (si el redactor no le molesta con tonterías).
En un reportaje, donde el intruso es el equipo de reporteros no a las personas a las que graba, es fundamental respetar el espacio de esas personas. Seguramente, ir vestido para una rave o pretender que todo el mundo piense que eres muy guay, arruinará tu reportaje porque todo el mundo te odiará. Eso pueden permitírselo los fotógrafos y los divos, pero en TV hay que negociar con los protas para que hagan lo que tú quieres. Son tus actores. En los reportajes del link, hubo que tragar mucho y dar grandes cantidades de vaselina para lograr que tanto policías como civiles repitiesen bastantes y tediosas acciones. Esto se puede conseguir. ¿Qué gran ventaja tiene esto?
La gran ventaja de lograr dirigir con naturalidad a los protagonistas de tu reportaje es que podrás grabar todo lo que necesitas para hacer un auténtico montaje cinematográfico.
Planos, contraplanos, detalles, generales, subjetivos, movimientos… Es fundamental plantearse instantáneamente pequeños story-board con cada situación que surja e ir a por todas, como si fuéramos la reencarnación de John Ford, sin miedo. La televisión es un lenguaje audiovisual, como el cine. Por ser TV no hay que renunciar al tope de expresividad, y una miniDV permite rodar a tope y diversidad enorme de planos a toda mecha. Sólo hay que tenerlo en la cabeza y dejar que fluya, disfrutar como si fuera la mayor de las guarrerías placenteras.
En la configuración, un consejo:
Un detalle importante: siempre que se pueda, NO GRABAR EN AUTOMÁTICO. Esa es la mejor garantía para hacer planos de bautizo.
Recomiendo configurar los botones de usuario para la exposición (diafragma y ganancia, subexponiendo 1/2 punto) y para el shutter, la obturación. La imagen tomada con una cámara pequeña obturada a 1/25, y en progresivo las que tengan un barrido decente, añade mucha fuerza al montaje al corte. Y un dato fundamental. Si grabas así, puede que jodas al documentalista que no tendrá bonitos planos en 50 campos entrelazados, pero tú te empalmarás durante la grabación mientras contemplas el TFT de la cámara. Esto se transmite a tus planos, te lo garantizo, y el reportaje gana mucho.
Si grabas cosas rápidas tales como un plano cortísimo del frenazo de la rueda de un coche (con gravilla volando), una pistola o un fusil disparando en plano muy corto (abriéndose el cerrojo y soltando el casquillo de latón), o una maniobra de kárate, judo, o lo que sea que implique tensión, repite siempre que puedas los planos pero ajustando la segunda vez las obturaciones a más de 1/500. Es posible que en el montaje te venga bien redundar esos planos ralentizados (a un 70% o a gusto del consumidor).
La obturación los hará super nítidos. Por ejemplo, en el repor de los GEOS intenté hacer eso con el disparo del secuestrador y ahí me falló el buen rollo. El tipo casi me deja sordo disparando cuando le daba la gana.
Grabar constantemente para no perder continuidad de los audios si la situación lo merece. No es una noticia y no hay que montar en cámara. Montar en cámara es una mutilación antinatura a no ser que esté justificado por las necesidades de emisión. Lo prueba el hecho de que para muchos redactores, “grabar bien” es siempre sinónimo de montar en cámara.
Agradecemos las reflexiones sobre la fuerza del formato MiniDv y colaboración del autor de este artículo al operador de cámara: Juanma Cuellar.
















[...] Continúa en “La fuerza del MiniDv II”. [...]
En que quedamos compañero, tu…. ¿en manual o automatico?