Librémonos de la caspa I
Una máxima importante es: no renunciar nunca a que el resultado de tu grabación sea sorprendente y eficaz. Esto puede lograrse de muchas formas, y todas pasan por adoptar una serie de hábitos que educarán tu ojo y tu capacidad de decisión en los momentos clave:
- Consumir todo tipo de contenidos audiovisuales: canales de tv variados, nacionales e internacionales (los anglosajones son recomendables desde el punto de vista de la imagen), toda clase de programas, sus estructuras, el montaje de sus piezas, etc. Y cine, mucho cine, de acción, intelectualoide, etc. El cine es fundamental porque la toma de cámara y el montaje están superestudiados y si bien los trucos de producción estarán fuera de nuestro alcance, podremos empaparnos de sensibilidad estética en cuanto a iluminación, encuadre y composición, movimientos de cámara, montaje y guión. Las pelis de acción, lejos de lo que predican los pseudointelectualoides, están cargadas de eficacia visual. El montaje suele ser fantástico y el trabajo de imagen definitivo. Esto no impide que el contenido sea superficial o no, pero ese no es el tema que nos ocupa. Meterse buenas dosis semanales de todo esto, con disciplina, educará vuestro ojo y vuestra intuición.
- Cuando estéis en plena grabación identificad al momento el punto de vista desde el que la luz natural ilumina mágicamente la escena, y el cuerpo os pedirá encuadres míticos, sin miedo, y no los truños aburridos que habitualmente se ven en la tv, sobre todo en los informativos. Hacer este trabajo con luz natural es un ejercicio fundamental, pues en tv lo normal es que nadie pare para que le ilumines. Ganaréis muchos puntos adquiriendo esta habilidad.
- Hablad. Contemporizad. Ganaos a la gente a quienes vayáis a grabar para que sigan vuestras indicaciones.
- Pensad constantemente en el montaje. Acordáos del cine. No todo son planos en los que aparecen los protas de cuerpo entero o plano medio. Fijáos bien, hay planos de zapatos que pisan con decisión, manos que agarran pasamanos, bolígrafos, manos que usan ratones de ordenador, que teclean en un móvil, que pulsan botones de ascensor, que se meten en un bolsillo… planos cortos de una cerradura que se abre o cierra, la pantalla de un portátil que se abre… etc., etc. Un manojo de estos planitos puede ser la delgada frontera que separe una noticia casposa de una pieza ágil y sorprendente.
Nota: Agradecemos la colaboración al autor de este artículo Juanma Cuellar.
Seguirá en “Librémonos de la caspa II” sobre cómo mejorar nuestras grabaciones en entrevistas.
















Muy buen articulo como de costumbre.
La verdad es que Juanma nos está acercando una parte muy importante del trabajo de Operador de Cámara.
Pequeñas dosis magistrales a las que se le puede sacar un gran provecho.
Saludos, Xai!
[...] Librémonos de la caspa II 26 11 2008 Sigue de “Librémonos de la caspa I” [...]
Hola, buenas estoy deacuerdo en casi todo, así que no merece la pena que exponga en que difiero.
Eso te dire, que últimamente, se esta desequilibrando la balanza justo por el otro lado, es decir el “ñoñerismo” planos muy preparados que pretender aparentar improvisación, causando estos mismo un ridiculo espantoso, tanto a los técnicos como a los “motivos”, sobretodo en canales privados…
Saludos cordiales.
Gracias por tu artículo. Esas son las constantes en mi trabajo que a la hora de hacer entrevistas siempre he seguido. El problema está cuando el que entrevista se cree más estrella que el entrevistado y se limita a obligarte a hacer planos idénticos, aburridos y de luz plana totalmente ambiental.
Ahí es cuando yo como operador de cámara me siendo no menos que desvalorado.
Y ahí, ZeroMan, es cuando hay que demostrar que en el medio televisivo los cámaras son, como mínimo, iguales que los reporteros. Si no que se vayan a Radio (con todos nuestros respetos).
Si no, la próxima vez que crea que tenga “su” pieza atrévete a meter la pata con unos bonitos planos azules que no acompañen a su ego!!
Un abrazo!